Fashion Urbex Photo Shooting en el gran casino de la Rabassada de Barcelona

El pasado Sábado día 20 de Enero 2018 realicé un shooting fotográfico para la marca de moda Violet Fane en el gran casino de la Rabassada (Casino de l'Arrabassada),  este es un lugar emblemático del urbex Barcelones aunque por desgracia, ya queda muy poco de lo que fue antaño de esta majestuosa construcción de que podréis ver en la galería mas abajo de este post. Trabajamos con 3 modelos magnificas Roser, Blanca y Sara.

Podéis adquirir las creaciones de esta diseñadora en Violet Fane Shop

Violet Fane Shop

+ Sobre Violet Fane en este blog

Casino de la Rabassada historia

 

Casino de la Rabassada

Casino de la Rabassada – El edificio

La distribución de las edificaciones básicamente se apilaba en 3 niveles de altura.

  1. A nivel de la carretera de acceso se encontraba la portalada de acceso al recinto, flanqueada por enormes muros decorados minuciosamente. A la derecha se accedía al salón de conciertos y al restaurante, que ya estaba construidos antes de la gran inversión francesa. A la izquierda nos hubieramos encontrádo con el enorme Casino, compuesto de dos salas de juego y varias salas y habitaciones de servicios, cobros, personal, etc. en la parte final, con vistas al enorme paisaje, se encontraba un mirador y una terraza, que constituyen algunas de las estructuras que todavía hoy en día permanecen, débilmente, en pie y donde podreis ver como decorado de mis fotos de la sesion con Violet Fane.
  2. Bajando unas amplias y lujosas escalinatas íbamos a parar directamente al segundo nivel de edificación, compuesto por un enorme comedor, salas proporcionadas y destinadas para el uso de los visitantes extranjeros (gran parte del público asistente) e incluso un bar y un restaurante destinado únicamente a los visitantes de fuera del país. para finalizar un enorme music-hall cuyo destino era el de acoger conciertos de renombradas orquestas y cantantes de la época y un teatro auditorio con capacidad para 200 personas.
  3. Finalmente, en el tercer nivel (subterráneo) encontrábamos bodegas, habitaciones de servicio y una gran sala de billar

Justo es estas imágenes se aprecia como era el mirador antiguamente, que es de las pocas cosas que aun quedan en pie  con detalles como la cara del jocker y como se puede ver en algunas de fotografías que realice con las modelos, la verdad es que la vegetación se hizo dueña de todo. Actualmente, del Gran Casino de la Arrabassada queda muy poca cosa. Solo algunos restos de lo que fue y que han quedado engullidos por zarzas y árboles de la sierra de Collserola. A duras penas queda algo en pie y lo poco que había se saqueó los años posteriores a la demolición para decorar y equipar casas cercanas.

Casino de la Rabassada – ¿Donde esta?

Si vas de Barcelona a Sant Cugat del Vallès por la carretera BP-1417, un poco más adelante del desvío hacia la ermita de Sant Medir,   conocida por la carretera de la Rabassada, que enlaza las dos ciudades a través del Coll de s’Erola (Collserola) y que va desde el Tibidabo al Turó de Santa Maria.

Se encuentra El Gran Casino era un edificio que, a pesar de encontrarse dentro del término municipal de Sant Cugat, es una pieza imprescindible para conocer la historia de la ciudad de Barcelona, así como la historia curiosa y particular de algunos ciudadanos de antes de la guerra.

Actualmente, del Gran Casino de la Arrabassada solo quedan algunos restos de fachadas, decoraciones destruidas y engullidas por la vegetación. De lo que durante una época fue tal como demuestran las imágenes de muchos de los blogs sobre lugares abandonados o de parapsicología que circulan por por la red. En la actualidad, estos restos son uno de los puntos clave de la historia del misterio de la ciudad condal.

Casino de la Rabassada – Historia

Sinónimo de glamour y riqueza de las clases acomodadas de finales del siglo XIX y principios del XX, El Gran Casino de la Arrabassada se entiende en paralelo al crecimiento económico y expansivo de la Barcelona de principios del siglo XX. Históricamente, Barcelona había parado de crecer a los pies de Collserola, pero el desarrollo de una clase acomodada cada vez más exigente creó la necesidad de buscar nuevas zonas de recreo y ocio. La sierra de Collserola, un espacio natural a los pies de la gran ciudad, ofrecía un escenario fantástico para la clase burguesa.

El Hotel Restaurante de la Rabassada inaugurado en 1899 y fue diseñado por el arquitecto y profesor de la Escuela Nacional de Artes De ·decorativas de Francia, Edmon Lechevalier Chevignard (1825-1902), que proyectó una edificación cargada de ornamentos neoárabes propios de la arquitectura historicista y romántica, que en ese momento ya agonizaba rodeada por las cuestiones estéticas y formales propias del nuevo siglo.

Ofrecía lujosas salas y salones para disfrutar de banquetes y amenizadas fiestas con orquesta, además de jardines amplios de paseo y varios puntos con vistas a la próspera ciudad y al mar. 

Fue tan enorme el éxito del complejo hotelero que en 1909 la también adinerada sociedad francesa se fijó en él y decidió adquirir el recinto, pasando a constituir en 1910 La Rabassada Sociedad Anónima de Sports y Atracciones, con una gran mayoría de capital francés por un total de 1,5 millones de las pesetas de la época.

Casino La Rabassada, Sociedad inmobiliaria de Sports y atracciones, Barcelona
Casino La Rabassada, Sociedad inmobiliaria de Sports y atracciones, Barcelona (1910) – Obligación

La sociedad que adquirió el hotel no tenía como objetivo la única explotación del mismo sino que, viendo el enorme potencial turístico y económico tanto del emplazamiento como de la efervescente sociedad barcelonesa, planificaron una expansión arquitectónica y de servicios más allá del simple objetivo de alojamiento. Primero, a finales de 1910, se inauguró el restaurante que acompañaría la oferta del hotel y que ofrecía banquetes y comida creada de manos exclusivas de exquisitos cheffs franceses, amenizaba la estancia y comida la Orquesta Tziganes y se daba la posibilidad de pasear por ostentosos jardines poblados con las más raras plantas procedentes de múltiples rincones del mundo. Las obras, por entonces, continuaban su marcha.

Es a finales del siglo XIX cuando, simultáneamente a la inauguración del Gran Hotel Restaurant la Rabassada del año 1899, y semilla del complejo del Gran Casino, otras infraestructuras como las carreteras de acceso a la montaña y el parque de atracciones del Tibidabo fueron desarrollándose al mismo tiempo. El elemento clave, sin embargo, fue la conexión con la ciudad, fortalecida por la inauguración del Ferrocarril Funicular del Tibidabo, la carretera de Sant Cugat, el ramal a Vallvidrera y el funicular eléctrico. Todo eso fortaleció todavía más la presencia de ciudadanos que con el paso del tiempo vieron aumentar la oferta de ocio con otros complementos como el Observatorio Fabra, el Museo de Física Ferran Alsina o la cripta del Sagrado Corazón.

Sin embargo, la atracción que nos ocupa, antes de convertirse en el gran complejo de ocio y glamour fue un hotel restaurante con unas vistas fantásticas a la ciudad. En aquella época, el emplazamiento era único. Un hotel de lujo justo en medio de la naturaleza, dentro de un bosque, al lado de manantiales de agua, plantas medicinales y con vistas al mar, que configuraban una de las mejores infraestructuras de estas características en Europa.

Tal como indica Joan Auladell en el artículo “Aquel Gran Casino de la Rabasada”, cedido por el Archivo Municipal de Sant Cugat, en el año 1892 un viajero inglés describía así aquel lugar: “Barcelona actualmente es diez veces más fascinante. El tranvía hace muy accesible la cima a los ciudadanos. Uno se queda absolutamente fascinado por las vistas y la suavidad del aire”.

El éxito del hotel restaurante y una conexión cada vez mejor con la montaña popularizaron el emplazamiento que, en el año 1908, unos capitalistas franceses decidieron ampliar. 

Es así como al año siguiente la empresa Sociedad Anónima La Rabassada compró el hotel restaurante y parte de los terrenos adyacentes para construir el que ahora sí sería el Gran Casino de la Arrabassada, proyectado por el arquitectoAndreu Audet i Puig fue inaugurado a mediados de julio de 1911 con la voluntad de ridiculizar las construcciones hasta entonces erigidas en la ciudad. El Gran Casino quería convertirse en el monumento más majestuoso de Barcelona.

” Establecimiento de primer orden, a 400 metros sobre el nivel del mar y rodeado de frondosos bosques. La situación topográfica, desde el punto de vista pintoresco y sano, No tiene rival en Europa. Hospedaje desde 8 pesetas sin desayuno. Restaurante a la carta y cubiertos desde 5 pesetas”

La Vanguardia , 16 de julio de 1911

La Vanguardia , 21 de julio de 1911

El día de la inauguración acogió un gran banquete inaugural para 300 comensales, se llenó de personas famosas, empresarios influyentes, periodistas y políticos que estrenaron el casino, que además también disponía de un parque de atracciones con una montaña rusa de dos kilómetros y un túnel de 57 metros.

Entre las otras atracciones, destacan, como curiosidad, artilugios de agua muy parecidos a los que actualmente pueden encontrarse en los parques de atracciones más modernos. El Gran Casino, además, disponía de salones de juego, de un teatro con capacidad para doscientas personas, restaurantes de lujo comisariados por prestigiosos chefs franceses, salas VIP y orquestas que tocaban para todos los invitados. Incluso se creó una línea de tranvía que viajaba allí desde Barcelona. Pero ese “sueño burgués” duró escasamente un año. 

El juego, a pesar del estar relacionado con el glamour, no dejaba de ser algo que se movía fuera de la ley y dependía de los sobornos a las autoridades para poder funcionar. Al año de su apertura, en junio de 1912, el Congreso de los Diputados, con el presidente José Canalejas al frente, votó a favor de su prohibición oficial, lo que supuso un duro golpe haciendo como es natural que todo el público potencial del recinto (sobretodo visitantes extranjeros adinerados) dejaran de tener un interés natural por el complejo y decidieran ordenar sus vacaciones o viajes de fortuna a otros países o destinos.

Se arrendaron las instalaciones a Joan Meunier i Monin, que se encargó de la gestión del recinto en las dos décadas posteriores en las que su vida fue útil. Desde 1913 hasta 1919 Meunier fue, progresivamente, adquiriendo parte del total capital del complejo hasta que en 1920 ya fue considerado propietario total. Transformó el entorno y el enfoque del negocio, variando a un tipo de público más accesible y masivo que, a la vez, dejó un flujo de dinero más regular y tangible. Aunque las leyes de 1912 de prohibición del juego fueron diluyéndose y permitiendo reabrir el Casino y reanimar la economía derivada del mismo (atrayendo de nuevo a acaudaladas personalidades de toda Europa) de nuevo , ya bajo el gobierno de Primo de Rivera, en noviembre de 1924, se prohíbe el juego y las apuestas en toda España y la actividad entorno al mismo.

A pesar de todo, los documentos consultados en el Archivo Municipal de Sant Cugat indican que a partir de ese contratiempo, el espacio lúdico continuó funcionando como hotel y restaurante. Con la Exposición Mundial de 1929, parece ser que el complejo resurgió un poco del prestigio que había ido perdiendo.En;1930 se clausuraba definitivamente el restaurante y la mala suerte de que el cataclismo de la crisis económica de los años posteriores acabó de sepultar la suerte de este edificio tan magnánimo.

El estallido de la Guerra Civil fue el punto de no retorno hacia su total desaparición y los fusilamientos que llevaron a cabo los dos bandos en Collserola hicieron que el edificio terminara vacío y en la decadencia más absoluta, y acabara alojando una comisaría de carabineros.

En 1938, acogió el último acto emblemático que se celebraría en estas dependencias: un homenaje a los brigadistas internacionales y que fue presidido por el presidente del gobierno de la República, Juan Negrín, y el presidente de la Generalitat, Lluís Companys.

El último propietario fue Louis Pinet, que a principios de los años 40 procedió a su derribo y al sorteo de las pertenencias, tal y como se puede leer en un anuncio de La Vanguardia, que se muestra en la exposición.

Casino de la Rabassada – Rumores

Como curiosidad Inicialmente, se dijo que el hotel-casino era un burdel de lujo donde los empresarios catalanes disfrutaban de las más bellas señoritas. 

Pero la decadencia del local vino precedida por una serie de historias dignas de películas de terror. Las malas lenguas comentan que algunos de los grandes empresarios que se jugaban sus fortunas acabaron en la más absoluta miseria y, para no perder el honor, muchos de estos jugadores malaventurados se suicidaban para no tener que afrontar la dolorosa situación delante de la familia.

Según indican, corre el rumor de que el Casino incluso había habilitado una habitación del suicidio para que estas personas llevaran a término este final trágico en la más absoluta intimidad. Eso es lo que aseguran los descendientes de Antoni Casas Magrans, un alguacil del Ayuntamiento de Sant Cugat que, acompañando al juez, se tenía que desplazar al lugar para confirmar la muerte del jugador y proceder al levantamiento el cadáver.

Se cuenta, incluso, que esa sala estaba embaldosada en lugar de construida en madera como el resto del edificio para facilitar la limpieza de la sangre… 

Como suele ocurrir con los lugares que han ido dejando una senda de misterio con el paso del tiempo, diferentes leyendas se han ido consolidando sobre el mismo. Otras leyendas, aunque relacionadas con “el más allá”, son las que cuenta Sylvia Lagarda Mata en su libroFantasmas de Barcelona”, casi al final de la obra, se dice que en el lugar se han oído psicofonías en diferentes ocasiones, y que se han visto rondar por allí a un hombre y a una niña vestidos con ropas de principios del siglo XX, todo esto alienta un poco mas mas el misterio de esta ubicación.

El parque de atracciones, toda una revolución de la época 

Por aquel entonces, la imagen de una coaster o una atracción mecánica era totalmente impensable y, por lo tanto, la expectación entorno a la inauguración de esta parte del recinto era máxima, ya que sólo se podía encontrar por entonces algo similar en grandes capitales mundiales como Londres, Nueva York o París. Dicho sea de paso, como demuestra la nomenclatura de las diferentes atracciones y rides mecánicas, el modelo que se quiso implementar fue, claramente, el extranjero, añadiendo rides ya conocidas en las ciudades que antes he mencionado.

En total existían las rides de Cake Walk Building, Water-Chute (splash), Palais du Rire (sala de espejos), Féu de Boules (sala de bolos), Scenic Railway (coaster), Lawn Tenis, Croquet, Maison Hantée (dark-ride de terror), Carroussels y atracción de tiro con flecha y con fusil.

Sin duda, las dos grandes atracciones, de las que todavía hoy en día podemos encontrar leves indicios de su existencia, fueron Scenic Railway y Water-Chute. La primera se trataba de una híbrida de madera y hierro que medía en total más de dos kilómetros de largo, con pendientes de hasta 25 metros de desnivel (lo cual hoy en día ya es de por sí un drop bastante significativo), incluía en el recorrido varios big drops, curvas sin peralte y pasó por un total de cuatro túneles de hasta 50 metros de largo (hoy en día se conservan 3, uno de ellos tapiado y los otros dos con entrada y salida). Se usaron más adelante como elemento de transfer (rudimentario para la época, claro) y como almacenes más adelante, cuando Scenic Railway ya no estaba en función y se desmanteló.

Los trenes de Scenic Railway, reconocibles por fotografías de la época, muestran trenes de 2 asientos por fila (aunque no parecen definidos, por lo que es posible que cupiesen tres personas por fila), 2 filas por tren con lapbars de lado a lado (no individuales) y sin ejes, esto es de una sola pieza (por lo que hace pensar que las curvas serían algo duras en su definición).

Sobre Water Chute, cabe decir que el concepto en sí de esta ride es algo parecido al splash o big splash que tenemos hoy en día, con un pequeño recorrido de ida y vuelta por canal metálico y un drop central de 65 metros de largo con una pendiente de un 20% (obviamente, no hablamos de un Pilgrim's Plunge).

El splash final se realizaba en un lago artificial del cual todavía a día de hoy se conserva gran parte de la estructura, de 77 X 20 metros de largo y ancho, respectivamente.

Bibliografía

Recientemente se cumplió el centenario de su construcción y para celebrarlo  se editó  un libro y se ha hizo una exposición:   “El Gran Casino de la Rabassada. Historia de un sueño burgués

En el Museo del Monasterio de Sant Cugat del Vallés, que acompaña el libro del mismo nombre editado por Viena Ediciones (Barcelona, ​​2011), y escrito por Pere Fàbregas y Carlota Giménez, historiador y antropóloga, respectivamente. Estudio muy bien documentado e ilustrado con grabados, recortes de prensa y fotografías de época, desde sus antecedentes hasta la actualidad, pasando por sus brevísimos años de esplendor, que fueron un espejismo efímero de lujo, sofisticación y desenfreno .

Tambien te recomiendo que eches una ojeada a este Dossier que ha elaborado la web FotosdeBarcelona, que resume la historia de este edificio de manera fantástica y con mucho detalle.

Casino de la Rabassada – Galería fotográfica 

Algunas de estas fotos son de Andrés Fabert, Luciano Roisin y de autores desconocidos restauradas por LoopNeo

Casino de la Rabassada – Vídeo

Hice un pequeño recorte de una vídeo que recorre por la red y donde se ve el casino de la Rabassada, la coaster Scenic Railway en plena acción, así como la Water-Chute. Os lo pongo aquí para que veáis el funcionamiento de ambas. 

Casino de la Rabassada – Mapa

No suelo desvelar las localizaciones de los lugares abandonados para preservarlos de grafiteros, chatarreros etc, pero este archiconocido.

 

Chimeneas al Ocaso

Chimeneas al Ocaso

Durante estas vacaciones aproveche para hacer cientos de  instantáneas y entre ellas esta que titule Chimeneas al Ocaso que pertenece a  una exploración Urbana en un complejo minero abandonado y en ruinas.

Chimeneas al Ocaso by Alex Marco (Loopneo Studio)

Durante los próximas dias subiré mas fotografías de este lugar.

  • Exploración de lugares abandonados
  • Camara NIKON DX40
  • Objetivo Nikkor 12 – 24 f4
  • Agosto 2011
  • Sin Retoques de Imagen mas que la firma y el marco.

URBEX – Alex Marco Vs Fraile Alegre (Expedición al pasado)

Mi compañero de exploración urbana Fraile alegre del Blog Expedición al pasado me realizo esta instantánea hace unos días en un lugar muy curioso dedicado a la recuperación de metales preciosos.

Alex Marco Vs Fraile Alegre.
Alex Marco con mi Nikon DX40

Fraile AlegreEse sitio web esta dedicado a los lugares que se han perdido en el tiempo, ya sea por el olvido, o por que sus moradores los dejaron a su suerte.

Quiero comentar, que de los lugares que veréis,  no se darán su localizaciónes a nadie en ningún caso, ya que es una forma de preservarlos, solo en algunos casos el dueño del site puede comentar el nombre del lugar.

Expedición al Pasado
Expedición al pasado