Joyas imperiales 💎 Por el joyero ruso Peter Carl Fabergé

Joyas imperiales

Parecería mentira que algo tan mundano y cotidiano como la figura de un huevo de gallina pudiera servir de inspiración para algunos de los objetos de arte más preciados en toda la historia de la orfebrería con estas curiosas piezas de  joyas imperiales.

Joyas imperiales de Carl FabergéNo hay más que admirar una de las muchas exquisitas piezas creadas por el joyero ruso Peter Carl Fabergé, para llegar a la conclusión de que, en esta vida, ni el humilde huevo puede tomarse por sentado.

Nacido Karl Gustavovich Fabergé en San Petersburgo, Rusia, en 1846, el insigne orfebre y maestro de las artes decorativas recibió una educación de primera en Alemania, Italia, Francia e Inglaterra. Y si bien es cierto que el joven Fabergé heredó el negocio de joyería directamente de su padre, no es menos cierto que resultó muy astuto al ir «un poco más allá».

El incipiente comerciante tuvo la genial idea de trascender los confines de la joyería tradicional para crear elaboradas obras maestras de joyería que rayaban por falta de un adjetivo mejoren lo fantástico. Y los resultados no se hicieron esperar. La aristocracia rusa en pleno y más adelante el mundo entero se volcaron a coleccionar las opulentas piezas que Fabergé creaba comisionado por el Zar Alejandro III creando así una curiosa colección de Joyas imperiales.

Más adelante, el último zar de la Rusia imperial, Nicolás, también encargó huevos decorativos confeccionados expresamente por la casa Fabergé para la zarina Alexandra.

Luego de tomar las riendas del negocio familiar, Fabergé se convirtió en un verdadero maestro del esmaltado. Para sus creaciones, el joyero favorecía una amplia variedad de estilos artísticos: griego, renacentista, barroco, art nouveau, naturalismo y, por supuesto, ruso antiguo. Sus materiales de predilección fueron los metales preciosos, así como piedras preciosas y semipreciosas.

La fama de Fabergé fue difundiéndose por toda Europa hasta llegar a las casas reales de muchas otras naciones. En la cumbre de su éxito llegó a tener joyerías en Moscú, Odessa, Kiev, San Petesburgo y Londres.

Además de sus famosísimos diseños de huevos para Pascua, algunos diseños de Fabergé que se cotizan aún hoy día de manera millonaria son: canastas de flores, miniaturas de animales, cálices y bomboneras, entre otros.

Fabergé falleció en Lausanne, Francia, en 1920. Al momento de su muerte su negocio estaba prácticamente en la ruina como resultado de la revolución bolchevique en Rusia.

A principios de este año, la casa de subastas Sotheby’s anunció la segunda mayor subasta de huevos Fabergé, la mayoría de los cuales provinieron de la colección privada del fenecido millonario Malcolm Forbes. De las nueve piezas, todas fueron adquiridas por el industrial ruso, Víctor Vekselberg, quien pagó por ellas una suma no revelada con el propósito de devolverlas a su lugar de origen, Rusia.

El esplendor de Rusia en el MAP

Como ya es costumbre todos los años, a finales de 2004 se llevará a cabo la vigésima tercera gran gala anual del Museo de Arte de Ponce. La actividad tiene como propósito el recaudar fondos para la institución, de manera que se aporte a su sustento y se contribuya a subvencionar su restauración.

A tal efecto, se comisionó a la agencia de publicidad Badillo Nazca Saatchi & Saatchi para que desarrollara la invitación a la misma. La encomienda tenía, como inspiración, la magnífica obra pictórica «Escogiendo la novia», del pintor ruso Konstantin Makovsky y la cual es, dicho sea de paso, una de las pinturas de mayor formato en el Museo.

En dicha pieza queda evidenciado el boato y la gloria preponderantes durante la época de la Rusia imperial y los cuales se manifiestan en un lienzo de 9′ 9» de alto por 14′ de ancho.

En la agencia de publicidad, la dupla creativa compuesta por Aurelio Santiago Delgado, «copywriter», y Liliana Rojas, directora de arte, se enfrentó a la tarea de repetir su éxito del año pasado cuando ambos también diseñaron la invitación para el mismo evento que se celebró a finales de 2003.

«El esplendor ruso es el lema de la gala este año», informó Aurelio, «y como la gala también se distinguirá por su esplendor, nos pusimos a pensar cuál sería el icono esplendoroso más representativo de Rusia. Así fue como escogimos los huevos de Fabergé», indicó.

Este año la gala se celebrará el viernes 3 de diciembre en el hotel Wyndham El San Juan. 

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