La genialidad de Chris Cunningham

La genialidad de Chris Cunningham

Ayer y después de mucho tiempo me atreví a ver el video de Björk – All Is Full Of Love del maestro y considera por muchos un genio de de la imagen, me refiero indudablemente a Chris Cunningham.

Cuando salió en susodicho vi una pequeña imagen por la televisión y me sobrecogió de una manera muy especial, tanto que siempre negué verlo por que sabía que me llegaría tan hondo que incluso haría daño a la conciencia conceptual de mi propia forma de ver el arte, creo que es la vez que mas he estado a punto de sufrir el síndrome de stendhal en el vida.

Y a día de hoy, una vez visto, ha sido como sentir que alguien te viola la mente, al tener pensamientos tan sumamente parecidos, indudablemente es solo una obra y en muchas otras creaciones no pasara lo mismo, pero ese instante esa obra perdura por el resto, es como haber sido tú o mejor dicho haber sido yo en un instante por lo largo de la historia.

Sea como sea y fuese como fuese esa obra de arte visual pasará por siempre a mi colección de imágenes de referencia dentro del amplio espectro creativo de la corriente cyberpunk.

Chris Cunningham
Chris Cunningham
Chris Cunningham

“Mucha gente piensa que mis trabajos son terroríficos. Personalmente, yo los encuentro hilarantes. Terroríficos para mi son, por ejemplo, los videos de las Spice Girls”.

En su mente han nacido algunas de las imágenes más inquietantes de la última década. Niños de seis años con facciones de adulto que aterrorizan a un suburbio londinense; la cantante de pop más famosa del mundo transformada en una bandada de cuervos negros; divas de la música electrónica que flotan en el aire sobre un oscuro callejón, moviéndose como si estuviesen sumergidas en un tanque de agua; un hombre que corre por las calles de Nueva York mientras sus miembros van cayendo al suelo, estallando en mil pedazos como un jarrón de porcelana. . .

Se llama Chris Cunningham, acaba de cumplir treinta años, y es considerado por artistas, teóricos y aficionados el mejor director de videoclips del mundo.

Nacido cerca de Londres y criado en una base militar americana, Chris Cunningham empezó a trabajar con sólo dieciséis años como experto en efectos especiales. Tras realizar modelos y esculturas para películas como “Razas de Noche” y “Alien 3” (en la que se encargó de esculpir el famoso monstruo diseñado por HR Giger), su trabajo llamó la atención de toda una leyenda del cine: el mítico Stanley Kubrick.

A las órdenes de Kubrick, Chris Cunningham construyó durante año y medio robots para “AI“, un ambicioso film de ciencia ficción que el cineasta interrumpió para realizar “Eyes Wide Shut“, su cinta póstuma. La paralización del proyecto supuso el estímulo que el joven necesitaba para abandonar el campo de los efectos especiales y dedicarse por completo a la realización de videoclips.

Tras dirigir numerosos videos de bajo presupuesto fundamentalmente para grupos de la escena electrónica del Reino Unido, Chris Cunningham rueda en 1997 el clip que le confirma como el valor más en alza entre los nuevos creadores del medio. “Come to Daddy”, una perturbadora pieza para el aclamado artista techno Aphex Twin , supone una reinvención absoluta de las reglas estilísticas del género popularizado por la cadena de televisión MTV.

Rupturista, árido y tremendamente exigente con el espectador, “Come to Daddy” convierte a Chris Cunningham en el realizador más solicitado por grupos y solistas de todos los estilos. Sin embargo, su voluntad de trabajar sólo para artistas con los que mantiene una afinidad estética, como Portishead, Squarepusher, Autechre o Leftfield le ha permitido mantenerse alejado de los nombres más comerciales de la industria musical, con la única excepción de “Frozen”, el clip con el que Madonna anunciaba en 1998 su conversión a la electrónica.

En un medio acusado habitualmente de uniformidad estética, el éxito de Chris Cunningham reside en su estilo absolutamente original e inconfundible. Partiendo de unas referencias cinematográficas y literarias muy reconocibles (Blade Runner, Cronenberg, Lynch) , JG Ballard , el director británico plasma de manera muy personal toda una serie de obsesiones temáticas y plásticas en sus trabajos: atmósferas gélidas, paisajes urbanos opresivos, colores fríos y formas industriales al servicio de historias que bordean la iconografía de la ciencia ficción y el cine fantástico, pero que la subvierten a través de su extraño sentido del humor, y de un distanciamiento de los objetos retratados típicamente postmodernista.

Cunnigham se aparta de la concepción mercantilista que entiende un videoclip simplemente como un anuncio para vender un disco, y plantea sus obras como una simbiosis entre el trabajo de dos creadores, músico y realizador. “El origen de mis ideas está en mis reacciones ante el sonido. Encuentro que el sonido es lo que dispara mi imaginación.

Me pasé toda mi infancia tumbado junto a los altavoces con los ojos cerrados, escuchando música mientras imaginaba cosas, así que casi tengo una biblioteca mental de conexiones entre imágenes y sonidos”.

Además de ser la cima de su obra dentro del género musical, “All is full of Love” supone un punto y aparte en la carrera de Chris Cunningham. Tras una breve incursión en el mundo de la publicidad con un conocido spot para la consola de videojuegos Playstation, el realizador prepara su aterrizaje en la gran pantalla con dos proyectos muy diferentes.

El primero es un surreal drama intimista sobre la adolescencia en cuyo guión ha estado trabajando los últimos cinco años. Sin embargo, su trabajo más esperado no puede ser otro que su anunciada adaptación cinematográfica de Neuromante, el clásico de la ciencia ficción moderna escrito por William Gibson.

Producida por Seven Art Pictures y actualmente en fase de preproducción, la película contará con un guión del propio Gibson (quien define a Cunningham como “un genio, el hombre perfecto para el trabajo”) y una banda sonora a cargo de Richard D. James, más conocido como Aphex Twin.