La colección retrofuturista de Armani

La colección esta inspirada en el legado de Pierre Cardin

La colección retrofuturista de Armani

Aunque suelo escribir temas relacionados con el arte, de moda la verdad es que mas bien poco y eso que estoy vinculado desde pequeño a este sector ya que por tradición familiar tenemos negocios relacionados con este campo, incluso he diseñado alguna prenda que otra pero después de ver la nueva colección retrofuturista de Armani no me queda más remedio que dedicarle este post en mi pagina porque esta colección se lo merece

Giorgio Armani  ese genio de las agujas que adoro,  ha re-interpretado a su manera los estilos futuristas que Pierre Cardin lanzó en los años 60, que es sin duda otro de los grandes modistos que admiro del loco mundo del diseño de moda.

Esta colección  Hha sido una mirada atrás hacia los modelos mirando al futuro que que lanzó en su día, en los 60, Pierre Cardin.

La colección de Giorgio Armani para la primavera-verano de 2011 reinterpreta este estilo y se convierte en retrofuturista. El diseñador juega con azules que es mi color favorito y verdes, los tejidos a tornasolados , brillantes y pegados a la piel, Cosas que me encantan.

En definitiva sublime estoy seguro que a mas de alguna famosa veremos con algún prenda de esta colección dentro de poco.

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La colección ‘retrofuturista’ de Armani

http://www.vogue.es/ 

La colección retrofuturista de ArmaniLa colección retrofuturista de Armani

La colección retrofuturista de Armani

La colección retrofuturista de Armani

La colección retrofuturista' de Armani

La casa Burbuja de Pierre Cardin

La casa Burbuja de Pierre Cardin

Si existe la casa de mis sueños sin duda es la casa Burbuja de Pierre Cardin, desde que la vi por primera vez en la década de los 80 en un libro de arquitectura que estaba en la biblioteca de la Escola Massana paso a ser mi cada favorita y donde me gustaria vivir siempre..

Pierre Cardin

El Palacio de las Burbujas, muy cerca de la ciudad de Cannes, es la casa de verano del diseñador francés Pierre Cardin. Una rara mansión curva, de color ocre, en la que se reúnen los amantes del cine, la pintura y la moda.

Pierre Cardin

La primera imagen es demoledora: la ruta se va elevando en zigzag sobre el mar hasta que, de pronto, entre el cielo y el agua y casi escondidas entre la vegetación de la montaña, surgen una formas extrañas, unos espacios globos que podrían ser cráteres de la luna o representar algún tipo de homenaje a la mujer o monumento futurista. Es extraño de verdad, bello y a la vez temible, como senos, curvas y vientres clavados en la montaña… Se trata de la casa de verano del diseñador Pierre Cardin, el famoso Palacio de las Burbujas (Palais Bulles), uno de los sitios más extraordinarios de laRiviera Francesa.

La residencia está ubicada en Théoule sur Mer, una villa exquisita que queda a 11 kilómetros de Cannes y a 43 de Niza. Todos los lugareños conocen de oídas alguna historia sobre el refugio más adorado de Cardin y saben de la vista excepcional, la exótica decoración, la atención esmerada en el servicio y, sobre todo, las fiestas, porque no hay fiesta que iguale a las del Palais Bulles. Allí se celebran desde hace décadas las reuniones más glamorosas con las estrellas de los festivales cinematográficos de Cannes, además de fiestas proverbiales para más de 1.500 personas amantes de la pintura, el cine, el video, la publicidad o cualquier otro rubro vinculado a la estética y el buen gusto.

Curvas y redondeces

La casa es un conjunto de curvas y redondeces. Tiene 1.200 m2 de superficie cubierta y jardines y piscinas que se extienden a través de 8.500 m2 de terreno. El exterior está pintado de un color ocre que parece fundirse con el panorama de las vecinas montañas Esterel, formadas por bellas rocas rojizas.

“Es normal que aquí uno se sienta bien. Todos hemos nacido de un cuerpo de mujer”, declaraba Pierre Cardin en 1989, cuando se mudaba a esta mansión fuera del tiempo, donde todo parece esculpido con una sensualidad totalmente femenina.

El Palais Bulles fue proyectado en los años 70 por el arquitecto húngaro Antti Lovag. La idea original se basa en que las viviendas primitivas —la caverna, el iglú— eran redondas porque reflejaban la manera natural en que el ser humano se mueve en el espacio. Esas viviendas se construían alrededor del hombre y no lo forzaban, como sí hacen los edificios modernos, a adaptarse a un espacio rectangular. Lovag creía firmemente que las esferas y los espacios redondos nos resultan calmos y familiares porque nos recuerdan el útero materno, puro placer y felicidad. Obviamente, Pierre Cardin —un enamorado de la belleza y de lo femenino— quedó cautivado para siempre con la idea: “Aquí me repongo, encuentro nuevas energías, capto la radiación del silencio”, dijo.

Una parte de las burbujas de la casa son los aposentos del dueño —un paraíso privado al que acceden muy pocos— y además una serie de islotes comunicados por pasajes tubulares que albergan diez suites con baño privado, una sala de recepción y el salón panorámico, uno de los rincones más impactantes de la mansión, ubicado sobre un promontorio de rocas que dominan estratégicamente el mar Mediterráneo y rodeado íntegramente por ventanillas, también redondas. La vista es magnífica, para pasar horas.

Un escenario perfecto

También en el interior todo es redondo: las camas, las bañeras, las piscinas, las paredes… No se puede colgar cuadros, claro, pero ése no fue un problema para Pierre Cardin, quien encargó frescos a varios artistas contemporáneos como Patrice Breteau, Jérome Tisserand, Daniel You, Fran©ois Chauvin y Gérard le Cloarec. Cada suite, entonces, está revestida con estilos y colores diferentes.

Los ambientes fueron amoblados y decorados con el estilo de los 70: grandes lámparas de diseño, almohadones de mil colores y el piso totalmente cubierto por alfombras suaves y bien mullidas. Hay también microcine, canchas de tenis y un anfiteatro.

El Palacio de las Burbujas es uno de los espacios más prestigiosos para celebrar reuniones en Cannes. Ofrece —además del mejor servicio— la atractiva línea futurista y el entorno incomparable del mar, la roca y la montaña: “Quiero ser el promotor de lo insólito”, prometía Pierre Cardin al adquirir la propiedad.

Las fiestas son excepcionales, porque la mansión es el marco más perfecto para una noche sofisticada. Sobre todo para las reuniones relacionadas con el cine, y en particular con el Festival de Cannes: en el Palais Bulles se celebró desde el 40º aniversario de James Bond (parecía una aventura psicodélica del agente 007, con música soul y monitores circulares donde se proyectaba la historia de Bond) hasta presentaciones de los grandes hitos de Hollywood, como la de «4Terminator 3. Un poco más allá, Cannes, Niza, Montecarlo y los grandes símbolos de la Riviera francesa. Un poco más acá, solamente el sol, el mar y esta mansión fabulosa tallada en la montaña.

 

Sobre Pierre…

  • Hombre orquesta de la moda, ha conquistado desde hace más de 40 años, todos los registros, desde el diseñador visionario al implacable hombre de negocios. Fue el primer modisto que lanzó una línea de prêt-à-porter, incluyó el color para la ropa de hombre, y fue el pionero en diseñar algo más que ropa: siempre parece haber precedido a sus colegas en la conquista del mundo.

Pierre Cardin

Su carrera infatigable está marcada por multitud de invenciones, desde el cosmo cuerpo a las medias de colores… “Con él aprendí que con una silla se podía hacer un sombrero”, declaró uno de sus antiguos ayudantes, un tal Jean-Paul Gaultier.

También fue el primero en diversificarse, e invertir su dinero en algo más que en moda. En 1970, compra el antiguo Thèâtre del Ambassadeurs, cerca de los Campos Elíseos, y lo transforma en una sala de espectáculos, el Espace Cardin, un local que nunca pasa de moda en la ciudad del amor. En 1978 firma contratos de fabricación con la URSS, siendo el único del mundo de la costura en abrir una fábrica en un país comunista, cinco años más tarde abre el primer restaurante occidental en China: Maxim´s.

Pierre Cardin está hoy a la cabeza de un auténtico e inmenso imperio. En 1994 decidió presentar sus colecciones de alta costura a un círculo privilegiado de clientas. Las contradicciones no le asustan. Aunque en el extranjero se le recibe como a un auténtico jefe de Estado, duerme en una celda de monje con vistas al palacio del Elíseo y es un futurista que detesta los ordenadores. Este antiguo diseñador de la casa Dior es uno de los magnates de la moda-business. Se autofinancia, no hace publicidad (excepto de sus perfumes) e invierte sus beneficios en el sector inmobiliario. “El dinero no es más que un medio”, declara, “mi forma de vivir es la misma de cuando empecé”.

Su imperio se extiende a más de cien países y da empleo a más de 180.000 personas en 700 fábricas esparcidas por todo el planeta. Baldosas, mermeladas, cacerolas, corbatas, perfumes, lapiceros, vajillas… su nombre se inscribe en cerca de 700 productos diferentes. Sin duda Pierre Cardin sabe como Coco Chanel que “sólo el necio confunde valor y precio”. Estimulado por su amor al arte, colecciona muebles Boule, loros y sus vestidos que guarda en su museo personal en la casa que el diseñador posee en la Costa Azul.

  • This French house, designed by Antti Lovag in 1968 and photographed by Ken Sparkes in 2006, is a shining example of paleo-futuristic design

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